PARA IRNOS CONOCIENDO...
Provengo del trabajo.
De manos quemadas en hornos de leña mezclada con sangre y harina.
De manos encalladas en injertos y espinas. De pies que pisaron uvas.
Vengo de ojos que sangraros de estudiar con una vela,
de piernas que pedalearon kilómetros para llegar a la escuela.
Vengo de oídos que no entendían bien el español.
De manos que llevaros bandejas con bebidas para Charlie Sheen.
Vengo de manos quemadas por el plástico fundido.
Vengo del trabajo.
Así que no sé hacer otra cosa que trabajar.
Trabajo con los ojos, que observan los quehaceres que inspiran a mis personajes.
Trabajo con mis pies, que me llevan a todo lugar que quiera conocerme.
Y trabajo con mis manos transformando lo que veo,
escucho e imagino en historias que hagan que la gente descanse de trabajar
para empezar a soñar un poco.













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